TEHERÁN – El panorama internacional se mantiene en vilo. Medios oficiales iraníes confirmaron este viernes que el gobierno de Irán volverá a cerrar el Estrecho de Ormuz si Estados Unidos no levanta el bloqueo marítimo anunciado recientemente por el presidente Donald Trump.
Según las agencias Fars y Tasnim, vinculadas a la Guardia Revolucionaria, la continuidad del cerco estadounidense es considerada una violación directa al alto el fuego.
Apertura bajo condiciones estrictas
A pesar de la amenaza, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, señaló que el paso estratégico permanecerá abierto —en principio— hasta el próximo miércoles. Sin embargo, cualquier embarcación que desee transitar deberá cumplir tres requisitos innegociables:
- Coordinación previa con las autoridades navales de Irán.
- Seguir las rutas marcadas (vía isla de Larak).
- Cero vínculos con Estados Unidos o Israel.
La respuesta de la Casa Blanca
Desde Washington, el presidente Trump utilizó sus redes sociales para fijar posición. Aunque reconoce que el Estrecho está libre para el comercio global, fue tajante al afirmar que el bloqueo naval contra buques iraníes seguirá "en pleno vigor" hasta que se concrete un acuerdo definitivo entre ambas naciones.
Un contexto marcado por la tregua en Líbano
Este nuevo roce diplomático ocurre tras el reciente cese de hostilidades en el Líbano, un punto crítico en las negociaciones entre Teherán y Washington. Mientras tanto, el mundo observa de cerca el Estrecho de Ormuz, una arteria vital por donde circula gran parte del petróleo mundial y cuyo cierre podría disparar los precios de la energía global.